Tan solo subiste para que nuestro amor se elevara,
sé que ahora estás preparando el camino de regreso a nuestra casa,
mientras yo cumplo con lo que acá me falta
tú me esperas en ese centro donde el AMOR nace y jamás se acaba.
Te elevaste pues este sentimiento ya no cabía en nuestro cuerpo,
decidiste subir con todo eso para regalarlo al universo,
pues el AMOR que tenemos es tan inmenso
que el mundo necesitaba que tu y yo se lo diéramos.
No te lo llevaste completo, este AMOR por ser nuestro,
está aquí y llega al cielo,
y en tu camino al infinito te miro repartiéndolo,
elevándote como el viento.
Dios nos bendijo a los dos llevándote con lo nuestro,
no quiso que el egoísmo nos invadiera el cerebro,
y utilicemos a ese noble sentimiento
solo para nosotros y que se metiera el ego
destrozando su pureza y convirtiéndolo en apego.
Por eso te dejo ir, te dejo ir y no te detengo,
tu misión está en la entrega desde arriba de lo nuestro,
yo desde este lugar te apoyaré con el resto,
te llevaste la mayor parte porque tú eres el dueño
de este sentimiento que nace en ese centro
y que jamás se acaba
como nuestro AMOR INMENSO.